Alcaldes de Copiapó y Vallenar lloraron abrazos con la emoción del hallazgo de los mineros.

 

“Estaba en el comedor, almorzando con Cristian (Tapia), cuando de repente se escuchó un murmullo que terminó en una tremenda algarabía. Alguien gritó a todo pulmón que los 33 mineros estaban vivos y lo único que atinamos con mi colega fue abrazamos. Todo lo que vino después fue una gran locura de felicidad”. Así relató el alcalde de Copiapó, Maglio Cicardini Neyra, el momento de la confirmación de la buena nueva, instante en el cual -reconoce- sólo atinó a estrecharse en un fuerte y prolongado abrazo con su par vallenarino, acompañado de un incontrolado llanto de hombres, por la alegría de tan emotivo momento.

“Siempre supimos que estaban con vida, por eso como municipio nunca bajamos la guardia y estuvimos atendiendo y dando aliento a las familias de estos 33 mineros, porque sabía que en algún momento se iba a dar la alegría de encontrarlos con vida”, añadió el edil copiapino.

“Como siempre he dicho en mis comentarios, el atacameño es un hombre valiente, de aguante, de empuje y de mucho coraje, lo que estoy seguro viene en los genes de los hombres nacidos en esta tierra, tal como el ejemplo que nos dejaron los valientes soldados del Batallón Atacama”, ejemplificó la autoridad comunal, en su acostumbrado estilo de poner de relieve la historia regional.

Finalmente, el alcalde Cicardini felicitó a las familias de los 33 mineros, por el aguante y la fuerza que tuvieron inalterable durante estos 17 días de incertidumbre y por la confianza que depositaron en los funcionarios municipales que los atendieron, mientras compartieron en el campamento.


DEPARTAMENTO DE COMUNICACIONES

COPIAPO; AGOSTO DE 2010

 

 
I. Municipalidad de Copiapó - 2010